martes, 9 de marzo de 2010

BRUJAS


BRUJAS

Siempre tuve miedo de las brujas. Me las imaginaba volando por encima de los tejados de las casas dejando tras sí un rastro de mal augurio. Ancianas feas, vestidas de negro, con largas narices arrugadas y bocas desdentadas, esparciendo maldiciones y pesadillas sobre todo para los niños malos.

¡Qué equivocado estaba! Cuando por fin me decidí a mirar al cielo, comprendí que las brujas no son tan malas, o por lo menos, supe que vale la pena aventurarse a morir hechizado.

TADEO

domingo, 10 de enero de 2010

SAMANTA VILLAR


SAMANTA VILLAR

A Samanta Villar la he descubierto hace poco. Por esas cosas raras de la vida, en casa nos hemos ido aficionando a los programas de la CUATRO y de ese modo nos hemos ido alejando de otras cadenas como Tele 5 o Antena 3, las cuales veíamos habitualmente en busca de entretenimiento. Poco a poco, sin darnos cuenta, nos fuimos enganchando a las propuestas de este otro canal, por parecernos más interesantes e instructivas.


Primero empezamos con CUARTO MILENIO, programa que llevo años viendo religiosamente desde cuando lo daban en otras cadenas. Después vino la serie PERDIDOS. Luego vino PEKIN EXPRESS, y por último, he tropezado con 21 DÍAS, el programa al que da vida Samanta Villar.

Este programa en cuestión, tiene un slogan muy pegadizo. La presentadora dice que como no es lo mismo contarlo que vivirlo, ella va a vivir en sus propias carnes, la experiencia de que se trate durante 21 días.

De este modo se ha pasado 21 días viviendo en la calle, machacando su cuerpo, viviendo en el lujo, con los ojos tapados, en una mina abandonada de Bolivia, fumando porros, etc.


El primer programa que yo vi fue el de la mina y desde entonces me he enganchado al programa, y más que nada, a Samanta. Su programa tiene un formato verdaderamente atractivo, y muchos piensan, entre ellos yo, que no durará mucho tiempo, puesto que ella no encontrará muchos ambientes en los que poder desempeñarse. Sin embargo, esperamos con impaciencia que llegue el día del nuevo programa, puesto que lo ponen una vez al mes.

Decía que la presentadora me resulta una persona especialmente atractiva. Al menos a mí me lo parece y mucho. ¿Por qué? Pues por varias razones. Es una chica que parece haber caído como una marciana en ese mundo de la televisión. Tal parece como si no estaría contaminada con los vicios de ese mundo al que ella, de alguna manera pertenece.


Su imagen parece más auténtica, más cercana al pueblo llano. Le cuesta trabajo llevar tacones, se siente como una extraterrestre entre personas ricas, muestra, aunque de una forma un tanto velada, una ideología política cercana a la izquierda, y se ha atrevido a tener experiencias que muchas periodistas no se habrían atrevido. No sólo lo ha hecho, sino que no se le ha visto especialmente escrupulosa, y lo mejor de todo, se ha encariñado con esas personas, la hemos visto llorar de emoción y esas lágrimas no pueden ser fingidas.

Luego, ya desde la mirada del astrólogo y del vidente, de la cual no me puedo separar, encuentro en esta chica virgo, una verdadera necesidad espiritual de hacer de su trabajo algo útil para la sociedad. Creo que se sentiría mal si su trabajo desembocara en lo banal o superfluo. Tal vez no esté haciendo este programa mucho tiempo, pero sé que para ella, a nivel de realización personal, la va a dejar muy llena. Y es que Samanta se le nota que necesita hacer algo por el prójimo.

También desde los ojos del vidente, detecto en ella un aspecto de su personalidad que apenas sale a relucir en el programa, y es su cabeza dura. Sé que será difícil hacerla cambiar de opinión una vez que tiene una decisión tomada. Sé también, o mejor dicho, sospecho, que ella misma se habrá fabricado una coraza para luchar contra esa persona frágil que en el fondo, pero allá muy en el fondo es.

Luego, tiene otras armas a su favor, y es su físico, y su voz. No es una mujer atractiva al estilo de las divas de Hollywood, pero tiene unos ojos muy expresivos y cautivadores, ojos que dicen a un buen observador mucho más de lo que ella expresa con palabras. Su voz es cálida y cercana. Agradable al oído, aún cuando no esté diciendo algo especialmente inteligente.

Samanta Villar no es ese tipo de persona que cae bien desde el primer momento en que la ves, pues tiene una mirada dura y altanera. Sin embargo, enseguida descubrimos a una niña dentro de ella, a un ser idealista que cree de veras en que un mundo mejor es posible. Eso es lo que hace que termine robándonos el corazón.


Desde que la descubrí la he buscado obsesivamente por la red. He visto todos sus programas, he leído las entrevistas que le han hecho, he visitado la página web de 21 DÍAS, y creo que seguiré disfrutando de su trabajo, el cual tiene el valor real de acercarnos a realidades muy dispares, desde una mirada poco común en televisión.


TADEO

jueves, 17 de diciembre de 2009

SEXO ECOLÓGICO

SEXO ECOLÓGICO

Una amiga de cuyo nombre no quiero acordarme, me confesó que ella tiene el hábito o la costumbre de provocarse orgasmos utilizando para ello, el chorro de agua de su ducha, dejándola correr caliente y con la presión adecuada sobre el apéndice eréctil de su vagina.

Ante tan curiosa revelación, mi actitud fue de sorpresa, y ella agregó que sabía de buena tinta, que ella no era la única que lo hacía. Es más, dijo, estoy segura que casi todas mis amigas hacen lo mismo. Ninguna sale de la ducha sin haberse provocado al menos un orgasmo.

Sus palabras me causaron estupor, sobre todo porque ya sabemos cómo anda el mundo con el problema del agua potable.

Me parece un crimen que tanta agua sea derrochada de este modo. Cuanta de esta agua podría ser utilizada para el consumo humano, (consumo por vía oral) Cuanta de esta agua serviría para hacer crecer las cosechas. Mientras tanto, en occidente, el agua es utilizada para dar de beber de otra manera, para calmar otro tipo de sed, y no precisamente esa que puede causar la muerte en caso de no ser saciada.

A ver si nos llamamos a conciencia, que este planeta tan placentero a veces, sobre todo cuando el agua corre, necesita de todos nosotros. Además, estoy convencido de que habrá otros medios más ecológicos para conseguir placer.

TADEO

martes, 20 de octubre de 2009

PORQUE LA VIDA PUEDE SER MARAVILLOSA


PORQUE LA VIDA PUEDE SER MARAVILLOSA

La vida puede ser maravillosa y de hecho, lo es a veces, otras veces no. Sin embargo, los que creemos que el pensamiento es una fuerza y los que creemos que las palabras refuerzan aún más ese poder, tenemos en esta frase que da título a esta reflexión un motivo para agradecer a Andrés Montes, el popular comentarista deportivo.

La primera vez que escuché a Andrés narrar un partido, fue hace unos 5 o 6 años, no lo podría precisar. Era de madrugada y andaba yo buscando en la tele algo con qué entretenerme, y ahí estaba el baloncesto de la NBA.

Enseguida me quedé con aquella voz graciosa y efusiva, con aquella voz llena de carisma y de emoción contagiosa. Los comentarios de Montes hacían aún más espectacular lo que estábamos viendo, y eso es algo que no todos son capaces de hacer.

Luego, cuando fichó por la sexta y empezó a narrar el fútbol de manera habitual fue mucho más fácil gozar con sus comentarios. Yo siempre deseaba tenerlo a él y no a otro, diciendo sus cosas graciosas y divertidas en cada partido, y hasta deseaba ser testigo del nacimiento de alguna de esas frases que como por arte de magia, se convertían en clásicas y pasaban rápidamente al argot popular.

Son pocas las personas que son capaces de hacer circular entre la población una expresión determinada. Debe ser incluso, un gran motivo de satisfacción saber que una expresión salida de tu cabeza, se ha inmortalizado, y eso es lo que creo que pasará con el tiki taka, o con el ratatatatá y otras muchas.

Cuando indagué un poquito más sobre Andrés Montes, supe que era de madre cubana, y eso tal vez, me acercó un poco más a él. Dicen que ella se fue a Cuba dejándolo todo, incluso a su propio hijo, para ser partícipe de los acontecimientos trascendentales que estaba viviendo la isla caribeña al triunfo de la Revolución de 1959. Fue entonces cuando me di cuenta que esa gracia de Andrés tenía mucho que ver con la cultura cubana.

Le escuché decir a él mismo que su vida no fue nada fácil. Se ve que fue una persona que debió abrirse paso en condiciones bastante difíciles para una persona de su condición racial y social, y sin embargo, las mieles del éxito llegaron a su paladar.

Su manera curiosa de vestir, de hablar, de comportarse, hacían de él un personaje digno de ser estudiado. Curiosamente, yo percibía en su mirada una marcada timidez. También en las cosas que decía, que era una persona que conocía la podredumbre del ser humano, y del sistema en sí mismo, pero decidió aceptar tales condiciones. Quiso demostrarse a sí mismo que era capaz de adaptarse a las reglas del juego y erigirse en triunfador, y lo logró.

Creo que tienen razón sus detractores cuando dicen que se despistaba en sus comentarios, o que se equivocaba a veces con los nombres o que no era un especialista en la materia deportiva que trataba, pero desde luego, esos detalles se le perdonaban porque uno recibía de él mucho más, y entre esos regalos, estaba la alegría, las ganas de vivir, e incluso, hizo más potente en nosotros la certeza de que la vida puede ser maravillosa.

Su muerte, a los 53 años nos tomó a todos por sorpresa. No dudo que tendría algo que ver con su salida de La Sexta, algo que seguramente le afectó profundamente.

Andrés, déjame decirte que te echaré mucho de menos. Ver un partido de fútbol, o de baloncesto o de lo que sea, ya no serán lo mismo sin tu voz y sin tu gracejo. Donde quiera que estés, no dejes de regalarnos la alegría y la esperanza. Ojalá aparezcas algún día para convencernos a todos, de que la muerte también puede ser maravillosa.

TADEO

jueves, 24 de septiembre de 2009

GAJES DEL OFICIO


GAJES DEL OFICIO

Últimamente veía a Victoria bajar con dificultades las escaleras que dan acceso al centro de jubilados donde trabajo. Aquella tarde, después de recorrer trabajosamente la distancia que nos separaba, me dijo: Tadeo, me estoy muriendo.

Respiraba con dificultad y su frente parecía brillar por el sudor. Yo le dije que no dijera esas cosas, que ella se veía bien y que era una mujer fuerte, pero ella decía que no, que no se encontraba bien.

Unos días después, mi compañera de trabajo me preguntó si no me había enterado de la muerte de una de las ancianas socias del centro. Le dije que no, que no me había enterado de nada. Ella dijo que yo tenía que conocerla, pues muchas veces me había visto conversando con ella, y me la describió.

Señora mayor, entrada en carnes, de baja estatura, pelo negro y bastón. No había dudas, era Victoria. Ella misma me había anunciado su muerte unos días antes.

Me fui a casa con la angustia de saber difunta a una buena mujer, una que siempre me quiso y me apoyó en el trabajo. Hacía unos meses se apareció con una caja de bombones enorme y me dijo: Toma, para tu hija. Mis hijos me traen bombones aún sabiendo que yo por mi enfermedad no los puedo comer.

Si algo tiene mi trabajo, es que veo desaparecer a cada rato, rostros conocidos, personas entrañables a las que llego a querer como a mis propios abuelos, y bueno, por suerte, aparecen otros nuevos y así nunca nos quedamos vacíos.

Pero a veces la vida decide darte sorpresas, y aquella tarde vi bajar las escaleras a una mujer que se me parecía demasiado a Victoria. No podía ser, sabía que Victoria había muerto, así que me froté los ojos para ver mejor y aún así aquella mujer que se me acercaba era la viva imagen de la difunta.

Como yo veo espíritus, tuve que cerciorarme de que aquello que tenía delante no era un espectro. En efecto, no lo era. La buena mujer me habló. Me dijo que había estado en su casa de verano unas semanas y que por eso no la había visto. Yo estaba muy emocionado y feliz. Ella no lo sabía, ni lo sabrá nunca, pero aquella tarde sentí que estaba hablando con alguien venido del más allá.

TADEO

miércoles, 15 de julio de 2009

EL TORO DE FUEGO

EL TORO DE FUEGO

Una de las atracciones de las fiestas de Baracaldo, es el denominado toro de fuego. El toro de fuego no es más que un artilugio pirotécnico en forma de toro. Una persona lo lleva sobre sus hombros y corre como un loco por la plaza del pueblo soltando chispas y fuegos de artificio. La gente corre despavorida, sobre todo los niños.

Podría parecer peligroso, y bueno, algún peligro tendrá, pero no es demasiado peligroso, y tremendamente divertido. La adrenalina se dispara un poquito entre los asistentes y por alguna extraña peculiaridad de los seres humanos, todos nos vamos un poquito más contentos a casa, con esa rara euforia que nos produce el haber enfrentado y salido victoriosos del encontronazo con el supuesto peligro, un peligro ficticio, pero creíble, y por tanto, divertido.

Cada tarde sale en la plaza del pueblo el toro de fuego, y allí estaremos todos dispuestos a correr para escapar de las chispas y en definitiva, para llevarnos luego de los gritos y las carreras alocadas, nuestra tajada de felicidad.

TADEO

domingo, 5 de julio de 2009

GATOS


GATOS

Desde niño tuve gatos. Llegaban al patio de mi casa y algunos se sentían tan bien allí que decidían quedarse. Una vez tuve una gata preciosa y muy inteligente. No le puse nombre pero éramos amigos inseparables. Siempre recuerdo que al regresar del colegio, la llamaba y siempre venía a mi encuentro estuviera donde estuviera. Era muy cariñosa y yo me encargaba de cuidarla y de alimentarla bien.

Un buen día un desalmado la envenenó, pues era una gata muy mansa y se daba con todo el mundo. Para entonces ya había parido y me había dejado por lo menos un par de gatitos más.

Siempre tuve algún gato en mi casa, aunque me bequé con 11 años y a partir de entonces ya no pude cuidarlos como cuando era un niño. Algún tiempo después llegó mi hermana y su familia a vivir en casa y pronto trajeron un perro. Era una perra muy celosa que no dejaba que se me acercaran los gatos. Desde entonces más ninguno se atrevió a vivir en nuestro patio.

Sin embargo, siempre recuerdo con cariño a todos aquellos gatos que tuve desde mi nacimiento hasta los 18 años aproximadamente. El último de ellos era un gato parecido al de la foto. Un gato negro muy lindo, con unos ojos amarillos enigmáticos.

Su aparición se produjo en un momento en que ya no me ocupaba de atender gatos. Una mañana sentí un ruido extraño en el patio y abrí la puerta para mirar. Aquel gato negro se sintió amenazado y abrió su boca presentándome sus dientes y haciendo un gesto como de morderme en una pierna. No lo hizo, gracias a Dios. Nos miramos fijamente. Yo decidí respetarlo y él decidió respetarme a mí. Desde entonces, sobre esas bases establecimos reglas de conducta y se quedó a vivir en casa.

Con el tiempo aquel gato se fue entregando. Conseguí primero que dejara acariciarlo. Llegué a conseguir que no se sintiera nervioso ante mi presencia ni ante la presencia de ninguno de nosotros. Era muy dormilón. Siempre me lo encontraba echado en su cojín descansando. Quiero pensar que por las madrugadas tendría a raya a los ratones.

Luego empecé a cargarlo en brazos y llegué a conseguir que le gustara. Estaba tan lindo y grande, y miraba con tanta seriedad, que mis amigos estaban encantados con él. A veces lo ponía en la puerta de la calle y notaba como la gente se alejaba de él, evitaba pasarle por delante por aquello de que existía allí la creencia de que los gatos negros atraen la mala suerte.

Yo me divertía al ver materializada aquella superstición. Mi gato negro era un animal verdaderamente hermoso, y su recuerdo me acompañará siempre. Siento que el espíritu de mis gatos va conmigo a donde quiera que vaya, y bueno, de más está decirles que mi gato negro jamás me trajo mala suerte, tal vez todo lo contrario.

TADEO