PENSAR EN EL FUTUROAyer escuché a un doctor decir que la noche no era la mejor hora para hacer el amor, porque si bien el acto sexual deja al hombre k.o. y listo para dormir como un lirón durante las 8 horas siguientes, el sexo deja a la mujer muy pero que muy despierta, y por tanto, ellas lo pasan muy mal luego para volver a dormirse.
Muchas veces había escuchado quejas femeninas al respecto. Dicen ellas que no soportan que los hombres se queden dormidos en cuanto “terminan”. Sin embargo, fue ayer, escuchando a este especialista del tema, que reparé en el inconveniente que tienen las mujeres por no poder contar como los varones, con este somnífero natural tan potente. Luego, si se tiene en cuenta que dicen las mujeres que después de tener hijos, ya no vuelven a dormir como antes, entonces tendríamos que solidarizarnos de un modo especial con la necesidad de dormir de las féminas.
Siempre me había preguntado, ¿qué tendrán las mujeres que se les pega tanto el sueño? Y es que antes no sabía nada acerca de esta especie de insomnio post coital. He aquí una nueva diferencia que sumo a la lista de diferencias entre ambos sexos. Aclaro que no soy un machista tremebundo o un misógino. Nada más lejos de esto. Soy un gran enamorado de la mujer y un gran admirador de todas ellas. Las diferencias que señalo, no tienen la intención de menospreciar ni a unos ni a otros, sólo investigar en la curiosa naturaleza humana.
A pesar de haberle dedicado los 3 primeros párrafos de este escrito al tema insomnio post coital, no era esa la idea que me movió a escribir esta entrada, que como ven, titulé desde un primer momento: PENSAR EN EL FUTURO. Mi intención primera era la de referirme a otra diferencia entre sexos que he detectado a lo largo de mis años de investigación referente a las diferencias de género.
En más de una ocasión he escuchado a amigas mías hablar sobre cómo decidieron unirse a un chico u otro, entre las diferentes opciones de pretendientes que en su día se les presentaron. Ellas fueron mencionando uno a uno a sus diferentes opciones, y con precisión de relojero, fueron desgranando en cada caso todos los pro y los contra.
¡Asombroso! Ante tal precisión en la exposición, siempre me ha pasado lo mismo. Me he quedado boquiabierto escuchándolas. ¿Cómo es posible que lo tengan todo tan bien pensado, tan bien estudiado?
Al principio llegué a creer que era cosa de una mujer en concreto, pero a lo largo de mi vida he llegado a la conclusión de que esa manera tan especial de pensar en el futuro, está mucho más generalizada de lo que yo pensaba. Incluso, algunas chicas me lo han contado de un modo tan frío y calculador, que he sentido estupor.
Mientras las escuchaba disertar, me preguntaba para mis adentros, bueno, ¿y el amor? Sin comentarios. Decididamente los hombres somos mucho más simples y mucho más inocentes. Mientras muchas de ellas(ya sé que nunca podemos generalizar) van pensando en tener a su lado a un hombre que, además de gustarles físicamente, les garantice una buena vida, una persona que se los dé todo, que haga realidad todos sus sueños, nosotros los hombres no vemos en ellas más allá del escote y el vaivén de las caderas. Decimos: “Yo quiero ese cuerpazo a mi lado por los siglos de los siglos”
Está claro que he hablado de estos temas con hombres mucho más que con mujeres, y no recuerdo haber escuchado nunca a un chico decirme: “Está buena, pero no tiene futuro como profesional”. Es cierto que en todo hay excepciones, y los hay de ambos lados.
Tampoco son así todas las mujeres, y la prueba más palpable es precisamente que yo, aún siendo un chico sin futuro, también he conseguido casarme.
TADEO





Otra cosa que me ha llamado la atención es que hay personas que compiten los unos con los otros por ser reconocidos como el que más sabe de setas. A veces estas discusiones entre supuestos entendidos, o simples alardosos, ha terminado mal.








